“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
El presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob, celebró la importante presencia del cine latinoamericano en la 61 edición del certamen, "que no data de hoy", pero que en estos momentos "parece que vuelve a estar en forma".
Preguntado sobre la creciente presencia en Cannes de la cinematografía latinoamericana, Thierry Fremaux, delegado general del festival, adelantó a la prensa que en los próximos diez años aumentará todavía más, con filmes de otros países, "de Venezuela, de América Central, de Colombia...".
En sus declaraciones, Gilles Jacob resaltó igualmente el hecho de que México estará presente este año en la selección oficial con el director Alfonso Cuarón, miembro del jurado de la Palma de Oro, que preside su colega estadounidense Sean Penn.
De las tres películas en competición, junto con otras 17 obras, algunas de ellas de cineastas consagrados, otras de jóvenes talentos casi desconocidos, una es la brasileña Linha de passe, defendida por Walter Salles y Daniela Thomas. Las otras dos son argentinas: La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel, miembro del jurado hace dos años en esta sección, donde estrenó La niña santa, en 2004; y Leonera, de Pablo Trapero, quien retorna a Cannes, pero por primera en busca de la Palma de Oro.
De otro lado, entre las 19 cintas de la sección oficial Un Certain Regard, en la que el director mexicano Amat Escalante estrenará Los bastardos, tras haber destacado en 2005 con Sangre, Latinoamérica cuenta con A sesta da menina morta, del brasileño Matheus Nachtergaele, y Afterschool, del estadounidense de origen brasileño Antonio Campos.
Más allá de los tres filmes en competición por la Palma de Oro y de los tres que figuran en la sección oficial Un Certain Regard, la rica presencia latinoamericana en Cannes llega hasta la competición de cortometrajes y la Cinéfondation. Allí, dos de los nueve cortos en competición son el uruguayo Buen viaje, de Javier Palleiro y Guillermo Rocamora; y el mexicano El deseo, de Marie Benito.
Además de los 17 cortos y mediometrajes de escuelas de cine de todo el mundo seleccionados para 2008 por la Cinéfondation, figuran El reloj, de Marco Bergier, de la Universidad del Cine de Buenos Aires, y O som e o resto, del brasileño André Lavaquial, enviada por la Escola do Cinema Darcy Ribeiro.
La presencia argentina de nuevo estará en Cannes fuera de competición con Maradona, documental del "divino" futbolista que fue Diego Maradona, visto por el director serbio Emir Kusturica. En la Quincena de los Realizadores, la sección paralela más prestigiosa de Cannes, estará Liverpool, el nuevo largometraje de Lisandro Alonso, un favorito de la Quinzaine, donde ya presentó en años anteriores Los muertos y Fantasma.
Muy estrechamente relacionada con Argentina resalta Che, cinta de cuatro horas de Steven Sodebergh, quien dio a Benicio del Toro el papel del mítico guerrillero ya evocado en 2004 por Walter Salles en Diarios de motocicleta.
Costa Rica participará por primera vez en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Cannes, en Francia, y lo hará con el laureado filme El camino; que aborda el drama familiar que genera la migración de nicaragüenses hacia este país. El filme de la cinesta costarricense nacida en Rusia, Ishtar Yasin, competirá en la sección Pabellón Sur, junto a otras seis películas de diferentes países elaboradas por productoras y directoras femeninas.
Desierto adentro, del mexicano Rodrigo Pla, cuya primera obra, La zona, fue premiada en los Festivales de Venecia y Toronto y estrenada en Francia el mes pasado con elogios unánimes de la crítica, será proyectada en la velada de clausura de la Semana, junto con un corto franco-mexicano, Beyond the Mexican Bay, de Jean-Marc Rousseau.
La Semana de Crítica de Cannes, que se celebra de forma paralela al festival, presentará este año una oferta amplia de cortos y largometrajes de México, Argentina y Brasil, además de un homenaje al cineasta argentino Fernando Pino Solanas. La apertura del evento el 15 de mayo estará a cargo del cortometraje brasileño Areia, de Caetano Gotardo, que compartirá los honores de la gala de apertura con el largometraje Les sept jours, película franco-israelí de Ronit y Shlomi Elkabetz.
En competición fueron seleccionados otros dos cortos latinomaricanos, uno argentino-paraguayo en lengua guaraní, Ahendu nde sapukai (Oigo tu grito), de Pablo Lamar, y otro brasileño, A espera, de Fernanda Teixeira. Después de una programación predominantemente latinoamericana el año pasado, la Semana de la Crítica exhibe este año La sangre brota, del argentino Pablo Fendrik, de quien esta misma sección presentó el año pasado El asaltante.
En las sesiones especiales, la Semana programa asimismo la película designada como Revelación FIPRESCI del año, en este caso Lake Tahoe, del mexicano Fernando Eimbcke, descubierto en 2004 en esta misma sección con Temporada de patos.
La Semana está asociada desde hace varios años con el Festival de Morelia (México), e incluye en su selección películas de su palmarés, entre ellas Mi vida dentro, de Lucía Gaja. La Semana de la Crítica, la sección paralela más antigua del Festival de Cannes, tiene por vocación el descubrimiento y la promoción de los jóvenes talentos del cine.