“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
También en la sección paralela oficial con jurado propio Una Cierta Mirada hay un gran espacio para el cine latinoamericano, empezando con Elefante blanco del argentino Pablo Trapero, que firma además uno de los episodios de 7 días en La Habana junto con el mexicano Benicio del Toro, el cubano Juan Carlos Tabio y el franco-argentino Gaspar Noé.
La sección abarca también Después de Lucía, del mexicano Michel Franco, y La playa, del debutante colombiano Juan Andrés Arango.
Ni siquiera en las Proyecciones Especiales falta un latinoamericano, como el veterano brasileño Nelson Pereira dos Santos con su documental A musica segundo Tom Jobim y el jovencísimo argentino Gonzalo Tobal con la ópera prima Villegas.
También están presentes en Cannes Classics, la sección donde se muestran las últimas restauraciones de clásicos del cine como los brasileños Cabra marcado para morrer de Eduardo Coutinho (1985), y Xica da Silva, de Carlos Diegues (1976).