“Nuestro objetivo final es nada menos que lograr la integración del cine latinoamericano.
Así de simple, y así de desmesurado”.
El pasado 10 de julio de 2010 concluyeron las jornadas del 23º Encuentro Nacional de Video que cada año organiza la Asociación Cubana del Audiovisual (ACAV). Esta edición se caracterizó por un mayor número de obras en concurso y participación del público tanto en las proyecciones como en los encuentros teóricos.
El jurado apostó sobre todo por los jóvenes creadores en diferentes especialidades. En la categoría de edición el Premio Vitral fue concedido a Luis Ernesto Doñas por el documental Salvador de Cojímar, en fotografía a Roberto Otero por la ficción El cuarto 101, en guión a Gretel Marín Palacios por la ficción La muerte es sueño, en producción a Ernesto Ibarzábal por el clip Ya no hacemos el amor y el de banda sonora a Michel Caballero y Aliosca Morejón por el documental Un don del cielo.
Entre los premiados por géneros también destacaron los jóvenes. En animación Adrián López Morín por Amigo gallo quiquiriquí obtuvo una mención, mientras el premio Vitral quedó en manos de Bárbaro Joel Ortiz Cruz por 20 años; en video arte y experimental se otorgó una mención a Yoel Brito por Meta y el Vitral a Amilkar Feria por Marenostrum; publicidad mención a Alejando de la Torre por Salón de la ciudad y Vitral también a Alejandro de la Torre por Café con tap; en video clip nuevamente recibe mención Alejandro de la Torre por Veneno y el Vitral para Alfredo Ureta por Lo que Dios te dio; en ficción alcanzó mención Pedro Luis Rodríguez por El cuarto 101, y Alina Rodríguez Abreu recibió el Premio Vitral por El color de Elisa; en la categoría documental hubo menciones para Ernesto Sánchez Valdés por Salvador de Colímar y a Ariagna Fajardo por Adónde vamos y una mención especial a Richard Abella por Hasta Santiago y...; el Premio Vitral correspondió a Bárbara Álvarez Rodríguez por Antonia Eiriz.