Estudiante de cine y teatro en la Academia Superior de las Artes de Praga, Jorge Alí Triana (Bogotá, 1942) fundó el Teatro Popular de su ciudad natal, donde ha realizado más de cincuenta montajes. Ha realizado varios cortometrajes (entre otros, Enterrar a los muertos, de 1976, y el documental Y así todos los días, de 1979) y más de treinta series de televisión. Realizada en clave de oeste, Tiempo de morir (1985) obtuvo el Tucán de Oro en Río de Janeiro y el Premio Especial del Jurado en Biarritz. Tiene guión de Gabriel García Márquez (sobre una historia antes llevada al cine por Arturo Ripstein, en 1965), fotografía de Mario García Joya, edición de Nelson Rodríguez, y música de Leo Brouwer. Esta coproducción colombiano-cubana cuenta la historia de Julián Trueba, un hombre común inmerso en un universo de pasiones y regido por un inflexible código ético, que siente debe cumplir con un destino inevitable: vengar la muerte de su padre. Con guión original de Gabriel García Márquez, inspirado en la tragedia de Sófocles actualizada, Edipo alcalde (1996) fue seleccionada para la Quincena de realizadores del festival de Cannes, y contó con protagonismo de Jorge Perugorría y Angela Molina. Jorge Alí Triana fue el productor, director y guionista de la excelente comedia Bolívar soy yo (2002), el retrato irónico del insólito, violento, cruel y extraño mundo macondiano en que viven los colombianos del nuevo milenio. El protagonista de una famosa serie televisiva sobre la vida de Bolívar, abandona la filmación del capítulo final en desacuerdo con la distorsión de la historia; el actor se balancea entre la lucidez y la locura. Premiada como mejor película en el festival de Mar del Plata, Bolívar soy yo provocó mundialmente criterios tan entusiastas como los siguientes, registrados en el periódico del Festival de La Habana: "Es colombiana en esencia. A partir de una historia que se mueve entre la verdad de la ficción y la ficción pura, el cineasta propone una clave para la lectura de la realidad nacional. Incorporando como punto de apoyo un género popular como la telenovela, y la inclinación de los colombianos a la glorificación de los héroes del pasado, Triana encuentra un tono inteligente y sugestivo para enfrentarse a un mundo imposible de entender a partir de la razón". |