Fue el creador del segundo largometraje mexicano animado, Los supersabios (1977), realizado por Kinemma, estudio mexicano, dirigido por los hermanos Cantón, que maquiló series para productoras como la Hanna-Barbera, y cuyo trabajo se puede ver en las caricaturas Scooby-Doo, Batman, Superman y Los Picapiedra. Incluso largometrajes como Los Tres reyes magos no duraron más de tres semanas en las salas, igual que Los supersabios. Badín perdió mucho dinero con esta película y no pudo darle continuidad a su esfuerzo. Desde los años ochenta no se ha intentado producir un largometraje de animación en México. En la década de los años setenta se produjeron los tres primeros largometrajes del cine mexicano: Los tres reyes magos (1974), Los supersabios (1977) y Roy del espacio (1979-1982).