ACTUALIDAD

Ayala Blanco publica críticas inéditas del cine mexicano filmado entre 2004 y 2008
Por Juan Carlos Talavera
En México muy pocas películas logran inspirarse en la mejor literatura mexicana, así que sigue siendo una gran veta poco explorada, asegura el historiador y decano de la crítica de cine Jorge Ayala Blanco, quien recién ha publicado La ilusión del cine mexicano, una guía con 100 críticas inéditas del cine nacional producido entre 2004 y 2008.
En el volumen Ayala Blanco traza un recorrido por la trama de las mejores películas, apunta las fallidas y no deja de señalar las sorpresas y los trabajos más experimentales. En este análisis, asegura, “no quise intervenir en la recuperación, el éxito o el fracaso comercial de las películas, sino verlas como a mí me interesa: desde un punto de vista ensayístico, como obras polivalentes, dignas de un análisis estético, sociológico, psicológico y casi antropológico”, explica en entrevista.
—¿Qué lectura haría del cine mexicano frente al norteamericano en este periodo?
—Una doble lectura. Por un lado hay películas que quieren someterse a la forma de narrar del cine norteamericano, y por el otro aquellas que son radicalmente distintas. Eso se nota muy bien porque hay cintas que necesitan de una gran producción o efectos especiales; y otras están hechas con un mínimo presupuesto.
Un ejemplo es Arráncame la vida, dirigida por Roberto Sneider, “producto de una novela muy idiosincrática, femenina, convertida en un gran espectáculo al estilo norteamericano. Algo extraño le sucedió con esta cinta que no es mala pero sí se guía por las estructuras del cine norteamericano”, detalla.
—¿Qué película lo sorprendió?
—Mucha gente quizá ni se enteró de una cinta maravillosa como Párpados azules (ópera prima de Ernesto Contreras) que sirvió para ilustrar la portada del libro y que es la que más me gustó del panorama de esta época.
—¿Qué otras cintas destacaría?
—Nesio de Alan Coton, Arresto domiciliario de Gabriel Retes, Cumbia Callera de René Villareal –que tuvo una pésima distribución–. Además de una pequeña producción: Ruta Camus de Gibrán Bazán; Malos hábitos de Simón Bross, cinta muy contradictoria o La frontera infinita de Juan Manuel Sepúlveda, que considero un documental espléndido sobre los migrantes centroamericanos que pasan por nuestro país.
En cuanto a las películas fallidas entre 2004 y 2008, Ayala Blanco destaca películas como: Así del precipicio de Teresa Suárez; Cañitas de Julio César Estrada y El aliento de dios de Isabel Cristina Fragoso, que aborda la vida religiosa, por mencionar algunas.
—¿Qué le pareció Babel de González Iñárritu?
—Es el caso más patético de las películas hechas por mexicanos en el extranjero. Nadie se atreve a hacer una película en contra de las sirvientas mexicanas; es el planteamiento más abyecto en contra de mexicanos en el extranjero y fue hecho por un mexicano con gran éxito, incluso, dentro de México.
LAS ILUSIONES. Editado por Océano el libro de 527 páginas se divide en siete capítulos. El primero es “La ilusión summa” que analiza las películas de viejos cineastas, como Arturo Ripstein, González Iñárritu, Adolfo Martínez Solares y Paco del Toro, entre otros.
Le sigue “La ilusión prima”, que agrupa las óperas primas desde Párpados azules de Ernesto Contreras, hasta El búfalo de la noche con guión de Guillermo Arriaga y El violín de Francisco Vargas.
Sigue con “La ilusión documental”, donde aparecen 16 documentales reconocidos en México, destacando Los últimos zapatistas héroes olvidados de Francisco Taboada, Frontera infinita de Juan Manuel Sepúlveda y Un retrato a Diego: la revolución de la mirada de Gabriel Figueroa Flores y Diego López.
A continuación dedica un apartado a La ilusión mínima, con los cortometrajes más originales; La ilusión femenina, con las cintas realizadas o dominadas por la creatividad femenina, destacando Bajo Juárez, la ciudad devorando a sus hijas de Alejandra Sánchez; y concluye con “La ilusión extrema”, un apartado con las apuestas más arriesgadas.
En el volumen Ayala Blanco traza un recorrido por la trama de las mejores películas, apunta las fallidas y no deja de señalar las sorpresas y los trabajos más experimentales. En este análisis, asegura, “no quise intervenir en la recuperación, el éxito o el fracaso comercial de las películas, sino verlas como a mí me interesa: desde un punto de vista ensayístico, como obras polivalentes, dignas de un análisis estético, sociológico, psicológico y casi antropológico”, explica en entrevista.
—¿Qué lectura haría del cine mexicano frente al norteamericano en este periodo?
—Una doble lectura. Por un lado hay películas que quieren someterse a la forma de narrar del cine norteamericano, y por el otro aquellas que son radicalmente distintas. Eso se nota muy bien porque hay cintas que necesitan de una gran producción o efectos especiales; y otras están hechas con un mínimo presupuesto.
Un ejemplo es Arráncame la vida, dirigida por Roberto Sneider, “producto de una novela muy idiosincrática, femenina, convertida en un gran espectáculo al estilo norteamericano. Algo extraño le sucedió con esta cinta que no es mala pero sí se guía por las estructuras del cine norteamericano”, detalla.
—¿Qué película lo sorprendió?
—Mucha gente quizá ni se enteró de una cinta maravillosa como Párpados azules (ópera prima de Ernesto Contreras) que sirvió para ilustrar la portada del libro y que es la que más me gustó del panorama de esta época.
—¿Qué otras cintas destacaría?
—Nesio de Alan Coton, Arresto domiciliario de Gabriel Retes, Cumbia Callera de René Villareal –que tuvo una pésima distribución–. Además de una pequeña producción: Ruta Camus de Gibrán Bazán; Malos hábitos de Simón Bross, cinta muy contradictoria o La frontera infinita de Juan Manuel Sepúlveda, que considero un documental espléndido sobre los migrantes centroamericanos que pasan por nuestro país.
En cuanto a las películas fallidas entre 2004 y 2008, Ayala Blanco destaca películas como: Así del precipicio de Teresa Suárez; Cañitas de Julio César Estrada y El aliento de dios de Isabel Cristina Fragoso, que aborda la vida religiosa, por mencionar algunas.
—¿Qué le pareció Babel de González Iñárritu?
—Es el caso más patético de las películas hechas por mexicanos en el extranjero. Nadie se atreve a hacer una película en contra de las sirvientas mexicanas; es el planteamiento más abyecto en contra de mexicanos en el extranjero y fue hecho por un mexicano con gran éxito, incluso, dentro de México.
LAS ILUSIONES. Editado por Océano el libro de 527 páginas se divide en siete capítulos. El primero es “La ilusión summa” que analiza las películas de viejos cineastas, como Arturo Ripstein, González Iñárritu, Adolfo Martínez Solares y Paco del Toro, entre otros.
Le sigue “La ilusión prima”, que agrupa las óperas primas desde Párpados azules de Ernesto Contreras, hasta El búfalo de la noche con guión de Guillermo Arriaga y El violín de Francisco Vargas.
Sigue con “La ilusión documental”, donde aparecen 16 documentales reconocidos en México, destacando Los últimos zapatistas héroes olvidados de Francisco Taboada, Frontera infinita de Juan Manuel Sepúlveda y Un retrato a Diego: la revolución de la mirada de Gabriel Figueroa Flores y Diego López.
A continuación dedica un apartado a La ilusión mínima, con los cortometrajes más originales; La ilusión femenina, con las cintas realizadas o dominadas por la creatividad femenina, destacando Bajo Juárez, la ciudad devorando a sus hijas de Alejandra Sánchez; y concluye con “La ilusión extrema”, un apartado con las apuestas más arriesgadas.
(Fuente: cronica.com.mx)

